Desconstrucción Freudiana
Les mando este texto y opinen sin reservas.
DESCONSTRUCCIÓN FREUDIANA.[i]
Poco sabemos de lo que hablamos nos diría lacan en alguno de sus seminarios tan mencionados, pero éste quizás siempre fue más abstracto, siempre intentó leer el paso que seguía. Hoy en día tendríamos que aterrizar más y hacer que ésta frase se ubicara con su connotación explícita, literal; que no se resguardara ningún saber bajo estos signos, únicamente verlo tal cuál, repasemos: “poco sabemos de lo que hablamos” utilicemos estas palabras sin rodeo y operemos en lo concreto, escojamos a los psicoanalistas, en especial a la nunca existente escuela psicoanalítica mexicana (de nuevo en sentido literal), y apliquemos la frase, que entonces podemos articular como: “los psicoanalistas mexicanos no saben de lo que hablan”, esto en su sentido más plano que paradójicamente correspondería a la parte más plana de Lacan cuando rompe con la IPA, argumentando que no entendían a Freud y sólo se dedicaban a obedecerlo, ahí dice algo similar a lo que sostenemos en éste momento. Si bien no hay que ser duros con los divanes mexicanos, aquí radica nuestro interés; poco importa qué piense Kohut o el más obediente de todos Kernberg, que diga la escuela francesa o la inglesa, lo que nos preocupa es que el analista mexicano lee a los sacerdotes de éstas escuelas y sólo los obedece, es decir, reproduce un saber, que más allá de que ese saber sea convincente, ya no es mexicano, está alejado de toda nuestra cultura, entonces se compran modelos donde tienen que encasillar a sus pacientes mesoamericanos bajo concepciones celtas; que error, pues hasta el cansancio su dios Freud les dijo que cada cultura tiene sus lógicas; sólo memorizan el saber, toman dictado son las secretarías de los trastornos fronterizos de la personalidad, no interpretan[ii].
Retomemos a Freud para dar cuenta de una de las posibilidades hacia una metodología plagada de sentido y buena onda; hagamos la preinvestigación. Si Freud fue un guey que encontró cierta simetría en sus etapas del desarrollo y si se pudo generalizar fue porque logró detectar que estructuras sociales condicionaban al sujeto. Hoy no podemos afirmar que éstas estructuras sigan igual, es más, recurriendo a casi cualquier trabajo en ciencia social se puede dar cuenta que lo social es un espacio dinámico, por ende podemos afirmar que las estructuras han cambiado, y si nos abstraemos poco más podemos dar cuenta que las mismas estructuras que identificó Freud en su época nunca correspondieron a las latinoamericanas, y más concretamente (retomando el ejercicio nacional) a México; ¿o a caso podremos similizar el imperio Otomano con la gran Tenochtitlán?, lo cierto es que hubo una conquista y no podemos negar el ascenso de una nueva cultura, pero que de ninguna manera configuró de la misma forma a los dominados que a sus dominadores (esto es culturalmente imposible), por lo tanto la labor primera de los analistas mexicanos es entender la metodología FREUDIANA y aplicarla a ésta realidad. Lo que sucede es que se pierden en su posición de saber, se saben analistas y se lo creen tonto (lapsus, tanto) que se pierden y dejan de aportar conocimiento, los que investigan lo hacen para si algún día son tomadas en serio sus aportaciones sólo alimenten el conocimiento de la IPA o sus franquicias ubicadas en todo el mundo, en el caso mexicano sería por decir algo Mac APM, o SPM Fried Chiken[iii], no tienen un interés por hacer psicoanálisis, por crear una escuela, por darle identidad al mexicano, ellos están muy contentos con sus teóricos importados de los países que si le estudian y cobrando sus 500 varitos por sesión.
Que poco entendimiento de su función en la historia sienten estos gueyes (analistas mexicanos), le dejan eso a otras personas, pues ellos sólo analizan lo individual y se olvidan que son sujetos activos en la historia, que la pueden transformar (unos me dirán que cuestionar lo social es un rasgo sociopático), están posicionados de tal manera en el sistema que no dan espacio para cuestionar, asumen su mexicanidad de no cambiar nada y decir que toda la culpa es del gobierno, que por eso hay que votar por el PAN. Que pasaría si se creara una escuela mexicana de psicoanálisis, indudablemente que la cura se desarrollaría, habría incursión psicoanalítica en hospitales y clínicas públicas, la enseñanza se ampliaría más allá de las 3 cátedras psicoanalíticas que hay en el país, podríamos hablar de un no saber en lo mexicano, pero a partir de algo, de un referente, de un significante; en cambio, la movida psicoanalítica representa a lo mexicano como tal, pues se da el fenómeno de la importación que se reproduce en la tecnología, los sistemas políticos, educativos, recreativos, ilustrativos y de por supuesto de conocimiento, traer lo que otros han hecho y sin entender que a los nuestros se les impone un saber, dejando su aportación a nivel de insignificante. El psicoanalista en general, y por supuesto el mexicano no ha entendido que los divanes no cambian la historia.
Hacia un Freud transmoderno.
Si recuperamos las etapas del desarrollo de Freud muchos me dirán que es impresionante como a pesar de su positivismo, el desarrollo individual coincide mucho con la línea de las etapas psicosexuales, que quedan totalmente evidenciadas en su paso del pensamiento mágico al científico; pero si hoy damos cuenta que el racionalismo ha terminado, o mejor, que nunca existió, es decir, que sólo fue un invento de la modernidad para hegemonizar el pensamiento de los europeos[iv]; queda revelado que lo que Freud hizo fue un modelo que explica la realidad, no una verdad universal aplicable a todo ser humano[v]. Entonces sería necio decir que el humano atraviesa por esas etapas todavía cuando la misma racionalidad austriaca que atrapó a Freud es cuestionada. Simplemente y por poner el ejemplo más chafa: tendríamos que decir que el humano aún es como Freud dijo pero ya no hasta la adultez, pues luego del pensamiento racional se ha configurado uno nuevo, podemos expandir el debate a entender al ser humano como un ente que hasta cierto punto de su madurez juvenil es racional para luego dar paso al pensamiento digamos a nuestros intereses transracional, justo aquí es cuando hay que averiguar como se configura la transracionalidad de cada cultura. Lo anterior fue un mero ejercicio, bajo el supuesto de creer que el niño, adolescente y adulto se configuran bajo el modelo freudiano, no pretendemos desmentir, simplemente mexicanizar (en el caso de México) la enseñanza psicoanalítica (en realidad cualquier enseñanza: la física, matemática, política, odontológica, etc); y si se llega al punto de analizar el pensamiento transmoderno, será más sencillo ir para atrás e ir reconstruyendo las lógicas freudianas, llegar a la parte atómica del lenguaje mexicano, para luego reconstruir un modelo de análisis mexica. Con toda la ironía mexicana, seAMOs psicoanalistas aztecas.
Éste fenómeno del freudismo transmoderno nos llama a ser analistas transmodernos en el sentido que mediante el entendimiento al menos inicial o parcial de lo mexicano podamos hacer –ahora sí- divanes que den cuenta de cómo son los mexicanos y luego de generar un saber, nos saltaremos éste paso y lo enseñaremos directamente como un no saber, así la banda de otras partes del mundo aprenderá a no saber, a desafanarse de saberes no propios y el ejemplo mexicano, la transmodernidad azteca aportará mucho no solo al psicoanálisis, sino al conocimiento, a las formas de conocer. Aquí radica la importancia de no separarnos de las escuela psicoanalíticas latinoamericanas, pues el fenómeno de la conquista fue repetido en estos territorios, de ahí la importancia de la retroalimentación con la banda brasileña y especialmente la argentina. ¡Hagamos metapiscología azteca!
Al menos y en el sentido analítico limitado que podemos ofrecer por ahora, preguntamos: ¿si lo social en el sujeto se evidencia con sus padres como los motores que lo configuran, como las principales estructuras que han encarnado las verdades sociales y se las depositan al hijo, podemos decir que ésta transmisión social en sí misma revela que el chico introyectará la época a través de los padres, podemos decir que los padres al menos de las épocas venideras que ya no son tan iguales a los de hace 10 años y mucho menos a los de hace 100 –que el ortodoxo necio se empecina en retener- por eso es importante dar cuenta que la forma en que el sujeto naciente hará cultura, tendrá necesariamente que ver con la enseñanza familiar; o sea, sus más básicos mecanismos de defensa del chavito están sujetos a las nuevas estructuras sociales, esto es: “ya cambiaron los mecanismos de defensa”, pues la onda familiar es sintetizar toda la nueva complejidad analítica –que el analista contemporáneo niega- que va desde la ya mencionada familia, hasta los medios de comunicación, el barrio, los pares, la abuelita, niñera, prima, y todas las mamadas que determinan el saber infantil de manera sólida por estos días.
Alivianación del lenguaje.
Intentando, siempre intentando, decidimos incluir unas breves reflexiones acerca de nuestro escaso saber en lingüística estructural. Si hiciéramos un poco de caso al viejo Levi Strauss, y los antropólogos o quien chingados quisiera, analizar bajo su modelo del parentesco significante [vi], identificaríamos gran parte de la cultura mexicana y lo que tendríamos que hacer para comprender y fomentar la descarga por palabra sería alivianar el castellano, darle entrada seria a todas las palabras mexicanas y esas mismas, las que nos hacen mexicanos, analizar su parentesco con lo mexicano, es decir, el inconciente del mexicano ¿Qué se quiere expresar detrás de un: chido, un cabrón, un la banda, un que tranza, un bien acá, un no maches, un cabrón, un ¡que pedo!, etc.[vii]
Una interesante cuestión de la lingüística mexicana sería y seria, la tendríamos en identificar las alternaciones que sufrió nuestra identidad colectiva con la pérdida del lenguaje original, donde nuestro saber tradicional acumulado expresado en el lenguaje (Levi Strauss, 19?? En algún punto de su obra, del tiempo y del espacio) fue robado, aplastado, dominado. No podemos negar esto con la salida estúpida de creer que no hay pedo hoy en día porque el niño ya aprende el castellano sin pedos pues su jefa lo habla; porque en nuestro lenguaje primero se articulaba la forma en que expresábamos nuestras pulsiones, acorde a nuestras necesidades sociales –estructurales- se nos impuso una forma de descarga pulsional que es quizás donde se juegue la verdadera conquista, o al menos su parte más dolorosa, por eso la insistencia en volcarnos a las palabras que han hecho los mexicanos (como chido y todas esas), pues si damos con su parte más primitiva, se encuentra la lógica que nos conecte con las formaciones reales del inconciente mexicano. La forma en que se pueden empezar a trazar estos estudios tiene que ver con alivianar el castellano, para comenzar a derribar su estructura, y ésta se derriba si retomamos los elementos significantes que sólo utiliza el mexicano.
El inconciente de la modernidad estructurado como el lenguaje científico.
Hasta ahora no hemos hecho más que unir reflexiones más o menos entorno a un mismo tema, darle al alma elementos que la viajen con un sentido similar con una dirección, por otro lado, nuestras ideas han estado inspiradas en casi puro autor occidental, o profes de nuestros cursos pero que se formaron bajo esquemas occidentales, esto es, no decimos nada, pero nada nuevo; por último y sobre todo, hemos parado de sufrir, hemos pensado.[viii]
Cuando el saber se legitima y se vuelve propiedad privada, es decir, se crean las Universidades, también se legitima la forma en la que se tiene que pensar, se estandarizan conceptos y unidades del lenguaje, es decir, se amplifica el signo y se vuelve el oficial, el correcto. A nivel individual no podemos decir que nos llega tal cuál esta repercusión, sobre todo si tenemos en cuenta que hay diversas culturas dentro de un mismo sistema, digamos el sistema occidental; así que a primera vista no hay mucha repercusión en el niño, pero si podemos decir que las palabras autorizadas para que ronden en el lenguaje las autoriza la ciencia, no queremos hacer radicalismos y mandar el concepto, generador de cultura a la mierda, pero si estaría chido abrir el concepto científico, vaaa pero ¿cómo se abre? Seguimos sin intentar exagerar y cagarle al lector; más no podemos negar que la ciencia articula lo que se viene en el mercado, en la política y en las elites del saber; con esto no queremos reducir todo el alcance que logra el discurso científico, sabemos que alcanza más, mucho más sectores pero consideramos que con estos basta para dar cuenta de lo determinante que es. Simplemente, en lo económico, al determinar que productos son los que se van a vender, desarrollar la tecnología, ahí ya esta decidiendo como va ser el discurso, en un plano más clásico y concreto, podemos decir que los sujeto científicos sustentan el lenguaje que va ser utilizado para intercambiar información y por ende oficializan las palabras los conceptos que a la postre significarán la época. Nuestra elección misma de las palabras con las que nos enseñan a nombrar un sin número de objetos han pasado por la autorización de la ciencia; y no sólo eso, el prestigio que ha alcanzado el saber/discurso científico, pernea todo lo social, que esas palabras son las aceptadas, las políticamente correctas para nombrar algo, esto es, la ciencia nos determina como tienen que ser nuestras descargas pulsionales.
Ésta onda de las descargas a muchas les sonará exageradísimo y estarán tentados a dejar de leer; así que recurriremos a todo nuestro no saber foucaultiano para dar cuenta del porqué el discurso científico es el manda más; si uno revisa “el orden del discurso” del posestructuralista francés tan sólo en sus primeras hojas, se podrá dar cuenta como es que percibe la determinación del discurso en el sujeto para su constitución futura; la brillante y por cierto original y divertida técnica del estudioso galo, es unir este discurso determinador con el poder[ix]; así pues tenemos que la ciencia logra articular todos los discursos y agruparlos, digamos que cualquier saber sistémico tiene que pedirle permiso a la ciencia. Veamos a la ciencia como el eje madre que dice como va y en donde, pues tan sólo sus investigaciones científicas son las que dicen por donde va; ya hablando más bajo nuestras investigaciones y fundamentos subjetivos, consideramos que la objetividad de la ciencia no es más la subjetividad de la misma ciencia de lo que quieren que sea, más bien, como quieren que sea. Para dejar de chorear diremos que el lenguaje científico determina a la época en la medida que es la que autoriza a los demás discursos, no tanto porque en el caló cotidiano ronden términos científicos, más bien –como ya dijimos- porque estructuran saberes posteriores, digamos de un nivel inferior; pues no es nuestro interés decir como le llega a un individuo, pues recuerden que éste es un estudio cultural, del Freud cultural tan poco resignificado en estos tiempos de guerra y hambre, juaaaaa.
Por lo que nosotros apostamos es por rescatar y elevar, darle prestigio, al saber popular que encuentra su máxima expresión en la palabra; esas palabras tan devaluadas si se retoman, cada cultura podrá descargar a su manera, así entonces tendremos una descarga australiana, una peruana, una turca, una nigeriana, una holandesa, una vietnamita. Este patrón es casi respetado por las etnias que hablan lenguas milenarias y que no visualizan en la ciencia prestigio alguno[x], que se vas distorsionando en naciones donde se habla en su lengua natal pero que si se ha visto contaminado por una estructura científica (en estos países, supongamos Francia o Alemania, la migración se vuelve todavía más peligrosa pues se introducen palabras inmigrantes que influyen en la cultura, quizás no tengan ningún prestigio o repercusión por ahora, pero al entrar en el sistema social inevitablemente serán tomados en cuenta en algún punto y alterarán su orden, o ya lo andan haciendo).
Si se pone en contacto con las palabras provenientes de la creación popular, podemos situarnos en una mayor libertad de descarga, es decir, de expresión, ampliar las palabras, debrayar a la especie; librarse del discurso científico; pero no nos podemos quedar aquí, si se quiere tomar esto en serio y trastabillar a la historia, tenemos que hacer una lectura seria, y un estudio todavía más, retomando la lucha de la filosofía analítica –seguimos sin decir nada- de acabar con la ociosidad filosófica, sólo que nosotros hacerlo con el discurso científico. Lo que nos implicará una tarea exhaustiva y una distinción del discurso que al identificar sus lógicas inconcientes –casi seguro que se juegan en el terreno del poder- rebasar todo su momento, ridiculizar a los científicos y sus conceptos. Para poder alcanzar nuevas formas de lenguaje tendremos que estudiar las anteriores, cuando digo estudiar me refiero a un análisis serio; pues no podemos andar adelante sin desentrañar el pasado: para la descarga futura es necesario hacer la semiótica del lenguaje científico.
KEY WORDS “palabras llave: abra cadabra”.
la gran Tenochtitlán. Que linda es no?
Metodología. El gran principio generador, lo que hay que retomar de los autores, sobre todo de los occidentales, son sus aportaciones a nosotros como mexicanos.
occidente mal parido. La realidad mexicana y de muchos otros pueblos, a decir verdad, de la mayoría, pues olvidamos que hoy se nos enseña la cultura de los menos, las leyes de los menos y el pensamiento de los menos.
Votar. la alternativa de todos, que también es una importación[xi], es depositarle toda nuestra responsabilidad social, a los menos, que encima ya tienen una mafia para seguir con sus choros de que acá todo va a cambiar, pero no les conviene cambiar ni madres, porque ahí es cuando se les acaba el negocio, eso no es política, es una puta empresa.
lo hace de forma seria. Lo serio es algo que tenemos que aprender, si queremos salir del mal paso en el que estamos, trabajar en forma sería comprometerse con el cambio; más debemos de mantener nuestra informalidad irracional –para los europas- pues esa es la puritita mexicanidad, articular nuestra transracionalidad y por nuestra cuenta dar pie al destino. NO DEJEMOS DE BAILAR.
metapiscología azteca. Hacer y luego rehacer una teoría que sea nuestra, no importada, hecha por banda perteneciente a la cultura –es decir, también extranjeros- lanzo la intrépida. ¿Qué pasaría si armamos un psicoanálisis que parte no de la mitología griega –como el de Freud- sino de la mitología mesoamericana, pues al fin la griega es la que explica la cultura de freud, pero nuestro caso es más complejo, es una mezcla. ¿no que no hay trabajo ciencia social? Y hasta para los tan devaluados jungianos, revisemos los arquetipos mexicas. ¡ahhh verdad!
“el orden del discurso”. Que buena obra.
(…) luego de todo eso, es trastabillar a la historia; llevarla a su punto máximo donde se caiga y deje contar a cada quién las cosas, sus historias como las ven. Lo tranquilo de éste sueño es que no soñamos solos, cuando cerramos los ojos nos comunicamos, esencialmente nos decimos que estamos en todas partes.[xii]
Javier Avila es un escritor transmoderno, apóyalo, critica.
espiral.posmoderna@gmail.com
[i] Haciéndole el paro al Freud hasta con el título, ocultando por respeto a los ausentes que siguen conectando, “RESCATANDO A FREUD” será entonces en su versión auténtica.
[ii] Esta fenómeno no lo podemos achacar al fenómeno único de la obediencia occidental, en la necesidad de tener dioses y paradigmas para el sujeto moderno; debemos cuestionar más, ir más allá pues finalmente nuestra modernidad (México) no está constituida como tal, somos un híbrido, un intento de modernidad; un occidente mal parido y ésta posición debemos aprovecharla, explotarla. Entonces, nos encontramos con que el fenómeno de la obediencia en el caso cultural de México, corresponde a la dictadura priísta que armó unas curriculas de estudio donde sólo se nos enseña a memorizar, no se cuestiona, no se piensa; no sé si esto pueda ser ampliado todos los dispositivos escolares, será menester de cada cultura averiguarlo.
[iii] Entendemos su pedo simbiótico de no poderle fallar a su madre institución, que les dio el saber que los hace ser.
[iv] Todas las teorías que sustentan la invención de la racionalidad existen y no es mi intención buscarlas, será de el que quiera contestar o conocer; les pasamos el dato de alguno que hemos citado en casi todos nuestros trabajos. Dusell, Enrique es muy entretenido al trabajar estos temas, además que lo hace de forma seria, y se clava en lo latino.
[v] Consideramos que la aportación universal y por supuesto no estática es el inconciente, por consecuencia -y siguiendo a Olga Sabido-, la introyección; más será toda la onda ver como se configura éste inconciente, por ende, cómo y qué es lo que se introyecta.
[vi] Para el Pierce sería como el núcleo atómico de las relaciones interpersonales.
[vii] Una rama perfecta podría denominarse: Lingüística semiótica del albur, que es perfectamente financiada por las sesiones de 500 mangos que paga la oligarquía por un ratito de análisis.
[viii] LA PURA ENSEÑANZA PORTEÑA.
[ix] Si les interesó chido el tema, pues revisen la obra, ya les dije cuál, recuerden que aquí no tratamos de vender ningún saber; además que estaría chido que se hicieran algo de investigación.
[x] Hay comunidades sobre todo africanas, donde los cabecillas envían a sus hijos herederos al trono a estudiar a las europas, y cuando vuelven intenta imponer su saber científico, es decir, darle prestigio a ésta estructura. Cosa que no pasa con comunidades indígenas que no les interesa la ciencia, quizás no por sabiduría sino por desconocimiento.
[xi] Revísese “teoría de juegos”.
[xii] Un agradecimiento a todos nuestros profes que sin duda nos acercaron toda la información que tenemos; y sin duda a mis capos: Weber, Freud, Foucault, Dusell, el Che, y a huevo el lacan.

5 Comments:
Para publicar se meten en el cuadro naranja del márgen izquierdo que dice 'Power blogger' o algo así y escriben el nombre y la contraseña. Después le dan click donde dice grupo de los miércoles subrayado en azul y buscan donde dice editar o crear nueva entrada. Les aparecen las dos entradas que hay y arriba dice nueva entrada, escriben o pegan lo que quieran y ponen publicar. al final les tiene que avisar que todo salió bien, regresan al blog, le ponen refresh y ven cómo quedó.
antes de vacaciones como que no jalaba, pero ahora ya no tuve problemas para publicar. esperemos que funcione este segundo intento.
Quien siga teniendo problemas o lo que sea, mándenmelo por mail y yo lo publico.
Además de poner su opinión cuenten qué hicieron en las vacaciones, propongan planes para el reencuentro o escriban cosas cagadas.
Saludos a todos los del blog de los miércoles.
Pablo
No he tenido tiempo aun de leerlo del todo... solo poquito. tengo que leer Mahler para mi clase de al ratito. Pero para el principio, mientras leía a Mahler me encontré con esto, y me dio risa las coincidencias de temas... transmoderno.
"La verdad es que los términos psicoanalíticos tienden a desarrollarse en clichés. Una vez que las generalizaciones burdas han sido aceptadas, pasan de una generación a otra sin una inspección muy cuidadosa o sin una ampliación adecuada... como si fueran el resultado de la observación directa." Edward Glover (El significado de la boca en el psicoanálisis), en M Mahler.
Marina
El texto se mueve en dos ejes que hacen de su lectura un tanto divertida, en ocasiones, y poco fundamentada, en otras. Estos dos ejes son: la crítica y la burla.
Con respecto a la crítica, me parece acertado tener que repensar la obra freudiana dentro de un contexto del siglo XXI, sin embargo, no creo que deba ser exclusivamente relacionado a los mitos mexicanos o la realidad histórica de México. El devenir histórico es importante pero ese analisis ya lo hizo Ramos, Paz, Aramoni, Ramírez y Santamaría. En ese sentido, tendría que dársele un nuevo enfoque, un giro en el nuevo milenio porque entonces se repetiría lo que ya fue dicho (muy en la línea que marca el comentario que nos comparte Marina y es precisamente de lo que se queja el autor).
Por otro lado, el tono de burla me da la sensacion de querer provocar una reaccion en el lector, una movilización de su lugar pasivo, pero la falta de fundamento es lo que hace de su lectura poco seria pero con amplio potencial para repensar algunos temas. No obstante, causa risa pero, a su vez, provoca que sea tomado de una manera superficial.
Por ultimo quisiera apuntar una dificultad mía por entender a qué se refiere el autor cuando dice transmoderno. Si me cuesta trabajo pensar la modernidad y mucho más la posmodernidad, ¿qué implica ese brinco hacia algo más allá de lo que convoca el cambio?
Saludos a todos,
Alejandro Cerda
Gracias por poner las indicaciones Pablo... es un alivio tener alguien que ayude. Saludos a todos y nos vemos el lunes.
poncho
Como que llegado a la mitad le perdi el interés... no tendría mucho que decir, es un texto raro... hasta siento que me movio cosas de mi propio inconsciente azteca... me dieron ganas de dejar mi parte nacionalista.
Poncho
Post a Comment
<< Home