Grupo de los miércoles

Sunday, April 30, 2006

Tratamiento Psíquico (Tratamiento del Alma)

...No me dedico a la clínica y elijo un texto sobre tratamiento psíquico... supongo algo tendría Freud que decir al respecto...

De ahí que mi lectura de este texto titulado Tratamiento Psíquico (Tratamiento del alma) no sea con ojos clínicos. Este texto, admito, dista de ser mi favorito... es el título el que me atrapa... y no encontré mejor forma de lidiar con Ello, que escribiendo al respecto mis impresiones, tratando así de consolar mi alma... o mejor decir mi psiquismo...o mi mente... mis procesos anímicos... no sé ¿acaso es que son lo mismo?
Las cuestiones del alma han sido tratadas por los hombres desde que se hicieron hombres. No existe civilización que no haya tocado el punto, cada quién a su mito, a su cosmovisión, a su estilo. El alma es a fin de cuentas la cuestión humana por excelencia, inaprensible, irreductible, misteriosa... ¿tratable?
Sabemos que la Viena del 1900 estuvo marcada por un intenso floresimiento intelectual y artístico, y que gracias a la benévola política del emperador Francisco José para con la comunidad judía, ésta pudo lograr que su voz se dejara escuchar en la historia. Pero ningúna custión histórica es azarosa... es que tampoco las custiones psíquicas? Jugando con hipótesis, volvamos el tiempo un poco y tomemos una pequña copa de Iluminismo centro europeo.
Corría el siglo XVIII y se despertaba el Iluminismo como (y cito) "consecuencia de la liberación de la opresión de la Fe de caracter divino en una fe ilimitada en las ciencias y en la positividad de los saberes del hombre" (Leonardo Celis, cátedra de Epistemología, Rosario 2000). La razón se vuelve el fundamento del espíritu humano, y ya no la relación con la divinidad. El mayor exponente de este periodo sin duda es Kant, que confía en la razón pero también reconoce sus límites al considerar a la "cosa en sí", incognosible. La filosofía de Kant trasciende a manos de Hegel y Fichte para con los ideales racionalistas y la infinitud de la conciencia. Pero siempre, a toda fuerza existirá una de igual magnitud en sentido opuesto, y el pre-romanticismo alemán tendrá su voz más fuerte en Gothe, reconociendo los límites de la razón pero intentando ir más allá mediante la experiencia mística y la fe. Un ánima no racionalizable sino experiencial.
Entre estas dos corrientes que inundaban el pensamiento centro europeo, se enriquece el Haskalá o Iluminismo judío. Por vez primera en la historia los judíos salen, liderados por Moises Mendelssohn, de los ghettos físicos e intelectuales. Los hijos de los ilustrados judíos serán educados no únicamente en hebreo, sino en alemán y francés. Existirá para Europa ya no solo el judío comerciante, sino también el judío intelectual.
Freud llega así al periodo romántico, entre la modernidad racionalista, la poética mistica y el judaísmo progresista. Roland Jaccard en su Historia del Psicoanálisis, considera que Freud siempre estuvo renuente a todo este movimiento, sin embargo por momentos parecería en su obra que no. 1- Fue un médico fiel a los principio positivistas y científicos de su tiempo. 2-A la vez que sentía gran admiración por Gothe (solo por dar un ejemplo) clara en las múltiples citas que le otorga y la conocida anécdota de Freud al terminar el bachillerato. 3-.Y siempre un judío orgulloso de su raza.
A este tiempo llegan las ciencias de la mente. En un lugar intermedio entre la reflexiones y tribulaciones racionalistas y el positivismo experimental. Surgen los laboratorios de psicología perceptiva y la neurología agiganta sus pasos en la fisiología de la conducta humana. Pero el transitar histórico, cuando relevante, es doloroso. Se dolían los arios porque Dios se arraigaba punitivamente en el protestantismo tras su escapada de Roma, a la vez que yacía muerto en las ciencias del hombre. Se dolían los judíos por la necesidad imperiosa de pasar a la historia fuera del seno de su comunidad, obligados a recoger los frutos del trabajo de Mendelssohn y a ser re-conocidos, lo que implicaba una enorme responsabilidad. El mundo entero se adolescía silenciosamente. A un siglo del Iluminismo, la ciencia se comía el alma, y descubrieron que eso causa indegestión. Para muestra clara de todo esto, me agrada la cita de Roberto Calasso sobre el discurso del profesor Flechsig (eminencia de los estudios anatómicos del cerebro) al tomar posesión del rectorado de la Universidad de Leipzig en 1894. El título del discurso "Cerebro y alma".
Comienza con un "Si... echamos un vistazo a los caminos que hasta ahora han recorrido las dos ciencias, la de la filosofía y la de la medicina, no podremos sino llegar a la conclusión de que la medicina en todos los tiempos pasados ha estado más cerca de la meta hoy alcanzada... porque el peculiar objeto de investigación del médico, es decir, el individuo humano en su estado sano y enfermo, en la vida y en la muerte, puede brindarnos verdaderas intuiciones sobre el alma y conformes a la naturaleza"
Después continuará con "La anatomía nos demuestra, sin ninguna sombra de duda, la división entre Telencéfalo, responsable de los procesos espirituales". E irá concluyendo "Ahora habrá quedado claro que la medicina... tiene una relación inmediata con las ciencias morales... la exigencia es fundar la moral en la fisiología, la psicología médica de hoy puede decir que se está moviendo justa hacia esa meta. La única diferencia es que , sin ya estar impedidos como los ilustrados por su odio instintivo al dogma de la inmaterialidad del alma, a nosotros nos basta con que se reconozca ampliamente que la fuerza del espíritu, también en lo que respecta a la ética, depende en enorme medida del cuerpo". Sucintamente diremos que lo más poético y sublime que tiene el hombre es el Telencéfalo... seguro que dolió a todos, excepto a Flechsig, él tenía a Schreber para que gritara esos dolores. Esos dolores de tener un dios hecho puro nervio.
Freud se encontraba en los mismos juegos de palabras: procesos anímicos, psicoterapia, psiquismo y psicoanálisis... análisis del alma... también Freud tuvo su indigestión. Después de 6 años de fertilísimo trabajo teórico, y entre los imaginario apocalípticos propios del cambio de siglo, el 31 de Diciembre de 1900, se interrumpe la intervención clínica con Dora. ¡Vaya que si Freud se dobló, por única vez en su vida, durante tres años publicó nada! En 1902 termina su relación con Fliess, y en 1904 aparece en una gazeta un artículo sin firmar titulado El Método Psicoanalítico de Freud... ¿cómo se sentía Freud, que escribía de él en tercera persona un breve resumen del lugar teórico-práctico donde se encontraba... ¿dónde se encontraba? pareciera que en la nada, pero lejos de eso, se encontraba en un periodo intenso de trabajo netamente clínico.
Ese mismo año dictará para el Colegio de Médicos de Viena su conferencia Sobre Psicoterapia, un texto rico didácticamente, que hizo caminar en el pensamiento de los doctores asistentes, el tránsito del uso clínico de la sugestión hipnótica al método analítico. Inicia Freud en esta conferencia con "una invitación de vuestro llorado presidente, el profesor Von Reder, me permitió desarrollar ante vosotros, hace ya ocho años (1896) algunas consideraciones sobre la histeria"(pg. 1007)... intuyo que pudo haber seguido... "pero hoy es distinto, hoy les vengo a rendir cuentas de la terapia más antigua de la Medicina, y lejos de la reciente y lustrusa anatomía de Flechsig, otorgarle su merecido lugar científico al nuevo método analítico"... pero la retórica vulgar no era del gusto del Doctor Freud. Después de esta conferencia, se replegó de nuevo a su trabajo clínico... hay cosas que aún no están listas.
Por fin llegamos al año de 1905 y a la publicación de Tratamiento psíquico (tratamiento del alma). Freud hablará, entremezclando con sus opiniones sobre hipnosis, aquellas cuestiones que lo inquietaban de sobremanera, de su propio dolor. La primera y más notable está en el título. Entre paréntesis escribe su angustia... tratamiento del alma. Y comienza así "Psique es una palabra griega que en nuestra lengua significa alma. Por tanto el tratamiento psíquico ha de llamarse tratamiento del alma. Podría suponer que se entiende como tal el tratamiento de las manifestaciones morbosas de la vida anímica, más no es ese el significado del término. Tratamiento psíquico denota más bien el tratamiento desde el alma, un tratamiento - de los trastornos anímicos tanto como corporales- con medios que actúan directa e inmediatamente sobre lo anímico del ser humano". Por fin se empieza a liberar la angustia de Freud, él no es como Flechsig, su persona entra en juego con el paciente en un terreno anímico, lejos del fisiológico.
Después continuará, "las palabras son los instrumentos escenciales, en efecto, del tratamiento anímico... pues las palabras que usamos cotidianamente no son otra cosa sino magia atenuada""la magia de la palabra.. es el medio más poderoso... para despertar movimientos anímicos." El bisturí de Freud son las palabras, y rinden cuenta no de núcleos cerebrales sino de complejos espirituales, humanos, y universales. Y que aunque le otorgue al cerebro su lugar, como lugar de funciones espirituales, da el revés fuerte al decir sobre la enfermedad de sus pacientes, que tiene "por único origen, una influencia alterada de su vida psíquica sobre su organismo, o sea que la causa directa del trastorno ha de buscarse en el psiquismo... la interacción entre cuerpo y alma". Ese es precisamte el terreno que le gusta, el de un psiquismo libre de Telencéfalos, y no por eso libre de cuerpo.
Antes de este momento, Freud escribía para comprobar que es posible influir sobre el psiquismo de una persona. En este texto, no comprueba, sino que afirma que es posible y logra fundar una psicoterapia dedicada a influir siempre benéficamente. Es así como se libera, Freud sella también la muerte de la idea alma-metafísica como buen hijo de los Iluministas, pero a la vez abre los terrenos de la cultura a cuestiones netamente anímicas, así sortea satisfactoriamente su propia indigestión. No puede matar a su Gothe querido, sino que logra una posición teórica (gracias a cuatro años de intensa práctica y digestión) que le da vida a la poesía... al arte médica. Deja con vida a Gothe, porque descubre, después del caso Dora, que el psicoanálisis tiene una dimensión artística. ¡Y qué claramente la padezco cuando mi analista pasa de las pinceladas a las cinceladas! Los "médicos de almas" no pueden malograrse, sea por mal uso de la hipnósis, pero también, en entredicho, por mal uso del psicoanálisis.
Si volteamos la vista sobre los trabajos de este periodo, periodo de congestión (1901-1905) Freud hace una clara distinción entre los títulos. El primero Método psicoanalítico de Freud enuncia un método (method); el segundo, Sobre psicoterapia (psichotherapie); y el tercero, tratamiento (Behandlung), y luego escribe entre paréntesis, tratamiento del alma (Seelenbehandlung). Haciendo una traducción paralela el handlung, es un manejo en tanto utilización de la mano. Lo propio del tratamiento al que nos desea indirectamente inspirar Freud en 1905 es "meter las manos", "manipular". Artísticamente tocar el alma, esa es la poética del psicoanálsis... su práctica, no su teoría.
Retomando aquellos tres puntos sobre el momento histórico, aquí los redondeamos. 1- Freud logra consolidar una teoría que en su práctica rinde cuentas positivamente, es decir científicamente. 2- Contempla un psiquismo descubierto teóricamente a la vez que un psiquismo siempre por descubrir clínicamente. 3- Cristaliza, entre aplasos y críticas, el paso a la historia de su dimensión intelectual judía.
Hay un algo que se obstuye cuando Freud descubre, como quitando el velo, la transferencia en el caso Dora. Supo entonces que tendría que dar cuenta al mundo dolido por la muerte del alma divina, sustituyendola por una vida anímica revelada en su sentido inconsciente. Pero compensaría ese dolor con una clínica de inagotable alma humana. Por eso creo que hay un algo que se libera cuando Freud escribe Tratamiento psíquico (Tratamiento del alma)... tan se libera que por fin, en octubre y noviembre de 1905 publica el Análisis Fragmentario de una Histeria (que estuvo guardado 4 años) y con la fortaleza que implica la transferencia... el primer caso publicado de Seelenbehandlung, de un tratamiento clínico del alma.

Friday, April 28, 2006

El grupo de los miércoles en mis sueños...

Pues yo no estoy tan productivo en eso de los artículos y ensayos... lo mío lo mío es dormir así que les comparto un sueño que tuve ayer sobre ustedes y el grupo. (Por cierto, es la primera vez que sueño con el grupo como grupo) Ahí les va.

Llego a una reunión en el blog del grupo (en el sueño, el blog es un lugar físico), parece que es algo formal, hicimos una cita y tenemos que trabajar. Son las tres de la tarde, a Marina le urge que empecemos porque ella se tiene que ir a las cinco. Estamos divididos en dos mesas de trabajo, ubicadas en dos cuartos separados. En una están Pablo, Alex y Marina; en la otra Poncho y yo. Estoy un poco desconcertado porque todos comienzan a trabajar muy aplicados y yo la neta no tengo idea de qué es lo que hay que hacer. Saco de una mochila lo que parecen ser una especie de planos y esquemas, hechos a lápiz en papel albanene. Son bocetos de la anatomía de un extraterrestre. Le digo a Poncho que a mí me gusta trabajar con esos dibujos, hay que armarlos e iluminarlos. Poncho está también armando algo, pero su chamba involucra objetos y no seres vivos, y eso me da un poco de flojera (creo que a él también).
Trabajo con lo que parece ser el sistema óseo del alien. Lo ilumino, en un principio no me doy cuenta de que son huesos y los hago de color azul, luego corrijo y busco un gris plateado. El esqueleto está rodeado de huesos sueltos, que me imagino se desprendieron del mismo.
Al ver esto, Alex le dice a Pablo:
"Güey... ¿te acuerdas de lo que platicábamos el otro día de la separación y la forclusión? ¡Ve! ¡Aquí está! ¿Qué será esto...separación o forclusión?"
Pablo contesta algo displicente:
"No... esto es separación. Ve como los huesos hacen un patrón de abanico..."
En efecto los huesos hacían esa figura. A mí la conversación me parece por un lado un tanto mamona e inútil. Por el otro me doy cuenta de que no tengo idea de lo que quiere decir "forclusión", tengo que ir a un diccionario a buscarla.

Ahora, ya despierto, me doy cuenta de que no sólo no sé que quiere decir, ni siquiera sé cómo se escribe.

Wednesday, April 26, 2006

La responsabilidad: El legado Freudiano

Hola GDM,
A continuacion les envio la ponencia de Jonathan. Vale la pena leerla y discutirla. Vean la diferencia de trabajos, entre este y la desconstruccion freudiana. Saludos,
Alejandro Cerda

PD. Abogo por unas chelas el 3 de Mayo (miercoles), 9 de Mayo (martes) o 10 de Mayo (miercoles). Yo opto por el 9 ya que el 10 no hay clases en la UIA. Saludos y muchas gracias por el apoyo y comentarios acerca del coloquio. Vale la pena seguir adelante. Luego pongo mi ponencia, promise.


La Responsabilidad: El legado Freudiano.
Jonathan Davidoff
A 150 años del nacimiento de Freud, si comparamos a nuestra sociedad y al mundo en que vivimos con el que Freud vivió podemos observar que mucho ha cambiado, y a la vez nada. Las cosas sí se presentan en una envoltura diferente, ajustada a la realidad actual, pero de fondo podríamos pensar que la esencia humana no ha cambiado mucho.
Hay algunos que sostienen que la cultura ha relajado algunas de sus prohibiciones y su constreñimiento; volviéndose más permisiva y hedonista lo cual por ejemplo, puede hacer que los casos de histeria conversiva, tal como nos los planteó Freud en su momento, hoy sean menos escandalosos, o por lo menos que el escándalo sea menos evidente; sin embargo no ha cambiado la manera en que la histeria se sitúa frente a la demanda o al deseo. Esto constituye una prueba fehaciente de que lo que Freud vio en sus pacientes, son elementos que constituyen la naturaleza misma y el funcionamiento del ser humano, más allá de su presentificación contextual.
El avance de la ciencia, de la psiquiatría y el surgimiento de corrientes pseudo-terapéuticas que prometen resultados milagrosos en un par de sesiones, muchas veces obturan el posible encuentro del sujeto con su verdad; sin embargo este deseo de “resultados milagrosos” tampoco es novedoso, está en la propia esencia del ser humano; lo retomaremos más adelante.
Mucho se ha dicho de Freud en relación a su énfasis en la sexualidad humana, a sus supuestos postulados chovinistas falocéntricos; ha sido criticado por muchos; pero a mi parecer, una de las cosas que gratamente podemos pensar que no ha cambiado desde los tiempos de Freud (y que esperemos no cambie nunca) es que justamente en el terreno de la sexualidad, es que nos reconocemos como seres humanos. Rodeados de aditamentos que más que un encuentro genuino, propician un desencuentro, podemos pensar que es en el terreno de la sexualidad donde todavía nos encontramos con el otro y nos constituimos como sujetos. Además es claro que la teoría freudiana ha sido malinterpretada por muchos e ignorada por muchos más, lo cual personalmente me preocupa y motiva una parte de mi exposición de hoy.
Entonces podríamos pensar que nos encontramos en un mundo aparentemente diferente, pero igual en el fondo.
Sin embargo, sí hay algo que cambió desde el nacimiento de Freud y que es desde mi punto de vista, el principal legado de Freud a la humanidad y que es el psicoanálisis como posibilidad de responsabilizarse.
Antes del nacimiento de Freud, no se concebía en el mundo una práctica que hiciera lugar al sufrimiento psíquico de “los locos”; y este término se dejaba para aquellos, que hoy por hoy, son vistos como sujetos que han encontrado otra manera de defenderse de aquello de lo que todos nos defendemos. El psicoanálisis, mediante la palabra viene a hacerle un lugar a este sufrimiento, y esto le confiere al loco un lugar y reconocimiento como sujeto. Freud inició un movimiento que se dedica a escuchar lo inaceptable, lo indecible; un movimiento que sin duda fue algo muy novedoso en el momento de su creación y que hoy mismo no nos deja de sorprender. Los descubrimientos y construcciones freudianos; la transferencia, el inconsciente, las estructuras psíquicas, etc., pueden ser vistos entonces como artificios que posibilitan esta escucha, y que su vigencia sigue igual de patente que en el momento en que fueron concebidos.
Entonces podemos ver al psicoanálisis como un ofrecimiento; un ofrecimiento para hacer lugar y sostener al sujeto. Este ofrecimiento en el caso por caso se hace cuando se le plantea al paciente la regla fundamental de asociación libre y se hace patente la posición del analista en cada intervención de éste. Entonces el legado freudiano puede ser pensado como un ofrecimiento a la humanidad, como una posibilidad para el sujeto. Que exista esta posibilidad para el sujeto le presenta a éste una afrenta que es el meollo de este ofrecimiento: el hacerse responsable por sus producciones y despliegues, implicarse en lo que le pasa y entonces poder tomar una decisión diferente que no sea del orden de la repetición.
Responsable es aquel sujeto del cual se espera una respuesta[1], y que no debe ser entendido como culpable, pues la culpa en psicoanálisis es de otro orden que la responsabilidad. La responsabilidad en psicoanálisis es ante las formaciones del inconsciente (síntomas, lapsus, sueños, chistes y actos fallidos); éstas hablan de una verdad, de la verdad del sujeto, y que rebasando la voluntad del yo emergen a la conciencia. Se trata justamente de asumir la responsabilidad por aquello que el yo desconoce; o sea, se trata de un Sujeto que responda por su deseo.
En La responsabilidad moral por el Contenido de los Sueños, El Yo y el Ello, El Problema Económico del Masoquismo y en el Cáp. VII del Malestar en la Cultura, Freud sostiene que “la conciencia moral misma es una formación reactiva a lo malo sentido en el Ello. Tanto más intensa la sofocación de eso malo, tanto más susceptible la conciencia moral”.[2] Aquí Freud nos señala la naturaleza de la conciencia moral y nos deja ver que responsabilidad y conciencia moral también son de otro orden; y que esa responsabilización no tiene que ver con la moral.
En “La responsabilidad Moral por el Contenido de los Sueños” Freud se pregunta “¿Debemos asumir la responsabilidad por el contenido de nuestros sueños? Y responde más adelante: “Desde luego, uno debe considerarse responsable por sus mociones oníricas malas (y buenas). ¿Qué se querría hacer, si no, con ellas? Si el contenido del sueño, rectamente entendido, no es el envío de un espíritu extraño, es una parte de mi ser; (...) debo asumir la responsabilidad por él; y si para defenderme digo que lo desconocido, inconsciente, reprimido que hay en mi no es mi “yo”, entonces no me sitúo en el terreno del psicoanálisis, no he aceptado sus conclusiones (...). Podría llegar a averiguar que eso desmentido por mí no sólo “está” en mí, sino en ocasiones también “produce efectos” desde mí”[3].
Con esto Freud delimita lo que en psicoanálisis se entiende por responsabilidad: saber que esto (sueño, lapsus, chiste, síntoma o acto fallido), aunque desconocido por mi (yo), me pertenece, está en mí, produce efectos y mi respuesta por él es esperable, es decir, soy responsable por él. La afrenta que mencioné antes gira alrededor de esto; del ofrecimiento al sujeto de la posibilidad de hacerse responsable y la decisión de éste de si tomar este ofrecimiento o no.
En el mismo texto Freud nos dice: “En la neurosis obsesiva el pobre yo se siente culpable de toda clase de mociones malas de las que nada sabe, mociones que le son enrostradas en la conciencia pero es imposible que él pueda confesarse”[4]. Si leemos El Hombre de las Ratas encontraremos esto que Freud escribe, o podríamos pensar en la Bella Indiferencia de la Histeria que encontramos al leer el caso Dora. En ambos casos el yo nada sabe de eso que le pasa. La posición de Freud siempre será la del develamiento de ese saber desconocido para el yo, implicándolo en lo que le pasa, posibilitándole la opción de una decisión que rompa con la repetición sintomática.
El no saber del yo es justamente uno de los puntos álgidos que el psicoanálisis le plantea a la humanidad. Hemos oído incontables veces que la teoría psicoanalítica es el tercer gran asesto narcisista a la humanidad. Y este asesto consiste justamente en esto, en aseverar que el yo, lejos de ser aquel que se encuentra en control, es el que nada sabe de su enfermedad, el que la padece, sustrayéndole al yo y a la conciencia el saber y el control de la conducta. Sin embargo la enseñanza de Freud es que no se trata de sustraerle al yo y a la conciencia el saber, el control o el poder, sino de regresárselos. Regresarle al yo y a la conciencia el saber es justamente responsabilizarse, implicarse en el deseo, o en términos freudianos: “Donde Ello era, Yo ha de advenir”.
La posición de Freud, y desde entonces la del analista, será la de regresarle al sujeto la posibilidad de decidir y responsabilizarse; entendido esto como una posible lectura de los objetivos de un análisis. Para ejemplificar esto, podemos pensar en el inicio del tratamiento del Hombre de las Ratas, uno de los casos de neurosis obsesiva más famosos de Freud, que en un año y algunos meses cumplirá 100 años de haberse publicado, prueba fiel de que poco ha cambiado desde entonces:
En el inicio del tratamiento, el HR llega con Freud solicitándole una carta. Esta carta estaría dirigida a los militares con los que el HR tenía relación y que estaban relacionados con su neurosis, y en ella Freud avalaría la escenificación de un pago que, de acuerdo al HR, sería la solución a su neurosis. A este hecho me refería al principio cuando hablé del deseo de resultados milagrosos; 100 años atrás existían al igual que hoy. Freud, obviamente rechaza de inmediato, pues esta solicitud no es más que parte de la propia neurosis. En vez de esto, Freud le propone al HR un tratamiento psicoanalítico que apostara a resolver los síntomas que lo aquejaban.
¿Qué entendemos con esto? El HR llega pidiéndole a Freud que, desde su lugar de autoridad en materia psicoanalítica, lo confirme en su enfermedad. En vez de esto, Freud le propone la posibilidad de implicarse en su enfermedad, de responsabilizarse por ella, de hablar de ella. El HR pretendía al inicio poner a Freud en el lugar de alguien que avalara su repetición sintomática casi delirante, y en vez de esto se encuentra con un ofrecimiento de hablar, con alguien que le ofrece un lugar como sujeto y que apuesta por la no repetición de sus síntomas. Esta es la posibilidad que Freud le ofrece al HR, y podríamos pensar, que es la posibilidad que el psicoanálisis le ofrece a la humanidad.
Nos podríamos plantear inclusive una situación más extrema, donde inclusive ahí, el sujeto estaría en posición de responsabilizarse; esta situación es lo que Freud plantea como lo siniestro. Retomando a Ulloa, autor argentino, entendemos a lo siniestro como aquella variedad de lo terrorífico que se remonta a lo antiguo, a lo familiar. Lo siniestro siendo familiar es al mismo tiempo aquello dentro de lo cual uno no se orienta, algo promotor de incertidumbres. Pensemos a lo siniestro como aquellos secretos familiares que como factores patógenos, operan en la historia de algunos individuos. Es como la malignidad infiltrante de un cáncer ignorado, o quizá negado, pero existente. En estas familias, se encuentran aquellos que conocen el secreto y que éste puede inclusive conferirles poder; y por otro lado aquellos que desconocen el secreto y que sufren sin saberlo, conviven con algo que ignoran pero que presienten inquietamente, conjugándose este no saber con la negación propia de dichos sujetos.[5]
En relación al lugar del sujeto y del analista frente a los secretos nos dice Ulloa: “Si bien la posición del analista frente a lo siniestro debe ser la de producción de una verdad que ponga palabra y desarticule el secreto; el saber está del lado del sujeto, entonces inclusive frente a lo siniestro, está del lado del sujeto responsabilizarse por esto así como por la producción de una verdad”[6]. Si retomamos el caso de un secreto familiar, en el que podríamos pensar que hay una verdad que se le ha ocultado al sujeto, inclusive ahí, es esperable una respuesta del sujeto; una respuesta ante el deseo de no escuchar, de no saber y el de producir una verdad; el saber siempre ha estado del lado del sujeto, así que ¿por qué no habría de responsabilizarse inclusive cuando aparece un secreto patente en su historia?
Entonces, a partir de Freud, la repetición es también una decisión, pues con la creación del psicoanálisis, se ha planteado un ofrecimiento para romper con ella. Entonces en mi opinión el legado freudiano para la humanidad sería este ofrecimiento de poner palabra y responsabilizarse por lo propio y, sobre todo, el señalamiento de que aquél que no lo haga es porque ha decidido no hacerlo, pues tenía otra posibilidad.
Entonces después de 150 años del nacimiento de Freud poco ha cambiado en el mundo, pero este hecho de estaticidad en la humanidad, lejos de ser una circunstancia, ha sido una decisión. La existencia del psicoanálisis como posibilidad en el mundo, hace que la realidad sea otra para toda la humanidad; y que en estos términos, sí sea una realidad diferente a la que Freud nació. Hoy por hoy podemos pensar que si la humanidad es la que es, es porque ha habido una decisión de que así lo fuera, porque había otra posibilidad.
Hablar de Freud, desde el lugar de estudiante, me plantea preguntas en relación a todo lo anterior, y como dije al principio, personalmente me preocupa el gradual abandono de los fundamentos freudianos y de su tergiversación. Entonces para el estudiante, ¿qué significaría en estos términos hacerse responsable? En mi opinión la manera en la que el estudiante puede hacerse responsable por este legado freudiano es leyéndolo, justamente ejerciendo su función de estudiante, estudiándolo. Parecería algo simple, pero implica mucho desde esta perspectiva, pues son los estudiantes los que perpetúan este saber que es el psicoanálisis, por medio de su estudio (y práctica posterior). Son los estudiantes los garantes de la continuidad de este saber tan precioso para la humanidad.
Hago aquí una diferencia entre el lugar de estudiante y el lugar de alumno. El lugar de estudiante sería aquel lugar que solamente puede ser ocupado por un sujeto, por un sujeto activo que es interpelado por el texto y a su vez lo interpela; que se responsabiliza por sus contenidos, es decir, responde ante las preguntas que el texto le plantea. En cambio el lugar de alumno sería aquel lugar ocupado por un no-sujeto, donde no hay decisión que tomar pues se encuentra inmerso en la receptividad pasiva; no tiene posibilidad de responsabilizarse pues no hay pregunta formulada ni sujeto que responda. Esta diferencia es crucial, pues es justamente la diferencia entre estos dos lugares lo que puede evitar el olvido y promover la vigencia del psicoanálisis, y en ultimas cuentas, de cualquier saber.
Retomando a Ulloa, en relación al olvido nos plantea: “El olvido como valor social no solo instaura una cultura siniestra con todos sus efectos, sino que promueve la repetición de los hechos”.[7] Con esto, Ulloa nos dice que el olvido nos llevaría a una cultura con huecos olvidados en su historia, donde estos huecos serían parte importante de las razones de su decadencia, decadencia que giraría alrededor de la repetición sintomática de cada sujeto singular. El olvido del psicoanálisis y de Freud sería el paso necesario para caer en el máximo exponente de la cultura siniestra, pues sería eliminar la posibilidad de la no repetición sintomática.
Entonces, el lugar del estudiante es el de evitar el olvido como promotor de la repetición por medio del estudio; lo cual en éstos términos no es poco, pues es el estudiante (de psicología, filosofía, psicoanálisis, o cualquiera que estudia a Freud) el que por medio de la responsabilización por su lugar mantendrá abierta la posibilidad ofrecida a toda la humanidad de un lugar para el sujeto donde responsabilizarse; pues es el estudiante quien, mediante el estudio de psicoanálisis, permitirá la existencia y vigencia de éste para la sociedad; siendo entonces el estudiante el agente y garante del legado freudiano.

[1] Mosca. Responsabilidad, otro nombre del Sujeto. En: Fariña.“Ética, un Horizonte en Quiebra”.
[2] Freud. S. La Responsabilidad Moral por el Contenido de los Sueños. Pág. 136. AE.
[3] Ibíd. Pág. 136.
[4] Ibíd.
[5] Ulloa. “La Ética del Analista Ante lo Siniestro”.
[6] Ibíd.
[7] Ibíd.

Friday, April 21, 2006

prueba de publicacion y sitio de interes

http://antieleia.blogspot.com/

De pura chiripa encontre este lugar... esta entre schreber y paty chapoi... ustedes juzgaran.

saludos

poncho

cómo la ven?

Monday, April 17, 2006

Actualidad en Freud

Departamento de Psicología de la UIA
Sociedad de Alumnos de la UIA
Sociedad de Exalumnos de la UIA
Y
Grupo de los Miércoles

Invitan a:

ACTUALIDAD EN FREUD:
A 150 años de su nacimiento

Coloquio acerca de la vigencia de la obra freudiana en el siglo XXI

Mesa 1: (9:00am a 11:00am)
La interpretación de los sueños
Ana Maria Wiener (Centro Eleia)

La responsabilidad: el legado freudiano
Jonathan Davidoff (UIA)

Tercera tópica y el psicoanálisis sin diván
Christian Herreman (SPM)

Sobre el tratamiento psíquico, tratamiento del alma
Alfonso Atala (Grupo de los Miércoles)

Mesa 2: (11:00am a 13:00pm)
La metapsicología, creación de un genio y sus sombras
sobre el siglo XXI
Silvia Ortega (APM)

El cuerpo infinito de la psicosis: Schreber, 100 años después
Juan Manuel Rodríguez (París VII y Red Analítica)

El placer en el síntoma
Mariana Acosta (UIA)

El inicio a Freud…
Alejandro Cerda (Grupo de los Miércoles)

Lunes 24 de Abril de 2006
Aula Magna San Ignacio de Loyola, Edificio S
¡Entrada Libre!

Desconstrucción Freudiana

Les mando este texto y opinen sin reservas.

DESCONSTRUCCIÓN FREUDIANA.[i]


Poco sabemos de lo que hablamos nos diría lacan en alguno de sus seminarios tan mencionados, pero éste quizás siempre fue más abstracto, siempre intentó leer el paso que seguía. Hoy en día tendríamos que aterrizar más y hacer que ésta frase se ubicara con su connotación explícita, literal; que no se resguardara ningún saber bajo estos signos, únicamente verlo tal cuál, repasemos: “poco sabemos de lo que hablamos” utilicemos estas palabras sin rodeo y operemos en lo concreto, escojamos a los psicoanalistas, en especial a la nunca existente escuela psicoanalítica mexicana (de nuevo en sentido literal), y apliquemos la frase, que entonces podemos articular como: “los psicoanalistas mexicanos no saben de lo que hablan”, esto en su sentido más plano que paradójicamente correspondería a la parte más plana de Lacan cuando rompe con la IPA, argumentando que no entendían a Freud y sólo se dedicaban a obedecerlo, ahí dice algo similar a lo que sostenemos en éste momento. Si bien no hay que ser duros con los divanes mexicanos, aquí radica nuestro interés; poco importa qué piense Kohut o el más obediente de todos Kernberg, que diga la escuela francesa o la inglesa, lo que nos preocupa es que el analista mexicano lee a los sacerdotes de éstas escuelas y sólo los obedece, es decir, reproduce un saber, que más allá de que ese saber sea convincente, ya no es mexicano, está alejado de toda nuestra cultura, entonces se compran modelos donde tienen que encasillar a sus pacientes mesoamericanos bajo concepciones celtas; que error, pues hasta el cansancio su dios Freud les dijo que cada cultura tiene sus lógicas; sólo memorizan el saber, toman dictado son las secretarías de los trastornos fronterizos de la personalidad, no interpretan[ii].

Retomemos a Freud para dar cuenta de una de las posibilidades hacia una metodología plagada de sentido y buena onda; hagamos la preinvestigación. Si Freud fue un guey que encontró cierta simetría en sus etapas del desarrollo y si se pudo generalizar fue porque logró detectar que estructuras sociales condicionaban al sujeto. Hoy no podemos afirmar que éstas estructuras sigan igual, es más, recurriendo a casi cualquier trabajo en ciencia social se puede dar cuenta que lo social es un espacio dinámico, por ende podemos afirmar que las estructuras han cambiado, y si nos abstraemos poco más podemos dar cuenta que las mismas estructuras que identificó Freud en su época nunca correspondieron a las latinoamericanas, y más concretamente (retomando el ejercicio nacional) a México; ¿o a caso podremos similizar el imperio Otomano con la gran Tenochtitlán?, lo cierto es que hubo una conquista y no podemos negar el ascenso de una nueva cultura, pero que de ninguna manera configuró de la misma forma a los dominados que a sus dominadores (esto es culturalmente imposible), por lo tanto la labor primera de los analistas mexicanos es entender la metodología FREUDIANA y aplicarla a ésta realidad. Lo que sucede es que se pierden en su posición de saber, se saben analistas y se lo creen tonto (lapsus, tanto) que se pierden y dejan de aportar conocimiento, los que investigan lo hacen para si algún día son tomadas en serio sus aportaciones sólo alimenten el conocimiento de la IPA o sus franquicias ubicadas en todo el mundo, en el caso mexicano sería por decir algo Mac APM, o SPM Fried Chiken[iii], no tienen un interés por hacer psicoanálisis, por crear una escuela, por darle identidad al mexicano, ellos están muy contentos con sus teóricos importados de los países que si le estudian y cobrando sus 500 varitos por sesión.

Que poco entendimiento de su función en la historia sienten estos gueyes (analistas mexicanos), le dejan eso a otras personas, pues ellos sólo analizan lo individual y se olvidan que son sujetos activos en la historia, que la pueden transformar (unos me dirán que cuestionar lo social es un rasgo sociopático), están posicionados de tal manera en el sistema que no dan espacio para cuestionar, asumen su mexicanidad de no cambiar nada y decir que toda la culpa es del gobierno, que por eso hay que votar por el PAN. Que pasaría si se creara una escuela mexicana de psicoanálisis, indudablemente que la cura se desarrollaría, habría incursión psicoanalítica en hospitales y clínicas públicas, la enseñanza se ampliaría más allá de las 3 cátedras psicoanalíticas que hay en el país, podríamos hablar de un no saber en lo mexicano, pero a partir de algo, de un referente, de un significante; en cambio, la movida psicoanalítica representa a lo mexicano como tal, pues se da el fenómeno de la importación que se reproduce en la tecnología, los sistemas políticos, educativos, recreativos, ilustrativos y de por supuesto de conocimiento, traer lo que otros han hecho y sin entender que a los nuestros se les impone un saber, dejando su aportación a nivel de insignificante. El psicoanalista en general, y por supuesto el mexicano no ha entendido que los divanes no cambian la historia.


Hacia un Freud transmoderno.

Si recuperamos las etapas del desarrollo de Freud muchos me dirán que es impresionante como a pesar de su positivismo, el desarrollo individual coincide mucho con la línea de las etapas psicosexuales, que quedan totalmente evidenciadas en su paso del pensamiento mágico al científico; pero si hoy damos cuenta que el racionalismo ha terminado, o mejor, que nunca existió, es decir, que sólo fue un invento de la modernidad para hegemonizar el pensamiento de los europeos[iv]; queda revelado que lo que Freud hizo fue un modelo que explica la realidad, no una verdad universal aplicable a todo ser humano[v]. Entonces sería necio decir que el humano atraviesa por esas etapas todavía cuando la misma racionalidad austriaca que atrapó a Freud es cuestionada. Simplemente y por poner el ejemplo más chafa: tendríamos que decir que el humano aún es como Freud dijo pero ya no hasta la adultez, pues luego del pensamiento racional se ha configurado uno nuevo, podemos expandir el debate a entender al ser humano como un ente que hasta cierto punto de su madurez juvenil es racional para luego dar paso al pensamiento digamos a nuestros intereses transracional, justo aquí es cuando hay que averiguar como se configura la transracionalidad de cada cultura. Lo anterior fue un mero ejercicio, bajo el supuesto de creer que el niño, adolescente y adulto se configuran bajo el modelo freudiano, no pretendemos desmentir, simplemente mexicanizar (en el caso de México) la enseñanza psicoanalítica (en realidad cualquier enseñanza: la física, matemática, política, odontológica, etc); y si se llega al punto de analizar el pensamiento transmoderno, será más sencillo ir para atrás e ir reconstruyendo las lógicas freudianas, llegar a la parte atómica del lenguaje mexicano, para luego reconstruir un modelo de análisis mexica. Con toda la ironía mexicana, seAMOs psicoanalistas aztecas.

Éste fenómeno del freudismo transmoderno nos llama a ser analistas transmodernos en el sentido que mediante el entendimiento al menos inicial o parcial de lo mexicano podamos hacer –ahora sí- divanes que den cuenta de cómo son los mexicanos y luego de generar un saber, nos saltaremos éste paso y lo enseñaremos directamente como un no saber, así la banda de otras partes del mundo aprenderá a no saber, a desafanarse de saberes no propios y el ejemplo mexicano, la transmodernidad azteca aportará mucho no solo al psicoanálisis, sino al conocimiento, a las formas de conocer. Aquí radica la importancia de no separarnos de las escuela psicoanalíticas latinoamericanas, pues el fenómeno de la conquista fue repetido en estos territorios, de ahí la importancia de la retroalimentación con la banda brasileña y especialmente la argentina. ¡Hagamos metapiscología azteca!

Al menos y en el sentido analítico limitado que podemos ofrecer por ahora, preguntamos: ¿si lo social en el sujeto se evidencia con sus padres como los motores que lo configuran, como las principales estructuras que han encarnado las verdades sociales y se las depositan al hijo, podemos decir que ésta transmisión social en sí misma revela que el chico introyectará la época a través de los padres, podemos decir que los padres al menos de las épocas venideras que ya no son tan iguales a los de hace 10 años y mucho menos a los de hace 100 –que el ortodoxo necio se empecina en retener- por eso es importante dar cuenta que la forma en que el sujeto naciente hará cultura, tendrá necesariamente que ver con la enseñanza familiar; o sea, sus más básicos mecanismos de defensa del chavito están sujetos a las nuevas estructuras sociales, esto es: “ya cambiaron los mecanismos de defensa”, pues la onda familiar es sintetizar toda la nueva complejidad analítica –que el analista contemporáneo niega- que va desde la ya mencionada familia, hasta los medios de comunicación, el barrio, los pares, la abuelita, niñera, prima, y todas las mamadas que determinan el saber infantil de manera sólida por estos días.


Alivianación del lenguaje.

Intentando, siempre intentando, decidimos incluir unas breves reflexiones acerca de nuestro escaso saber en lingüística estructural. Si hiciéramos un poco de caso al viejo Levi Strauss, y los antropólogos o quien chingados quisiera, analizar bajo su modelo del parentesco significante [vi], identificaríamos gran parte de la cultura mexicana y lo que tendríamos que hacer para comprender y fomentar la descarga por palabra sería alivianar el castellano, darle entrada seria a todas las palabras mexicanas y esas mismas, las que nos hacen mexicanos, analizar su parentesco con lo mexicano, es decir, el inconciente del mexicano ¿Qué se quiere expresar detrás de un: chido, un cabrón, un la banda, un que tranza, un bien acá, un no maches, un cabrón, un ¡que pedo!, etc.[vii]

Una interesante cuestión de la lingüística mexicana sería y seria, la tendríamos en identificar las alternaciones que sufrió nuestra identidad colectiva con la pérdida del lenguaje original, donde nuestro saber tradicional acumulado expresado en el lenguaje (Levi Strauss, 19?? En algún punto de su obra, del tiempo y del espacio) fue robado, aplastado, dominado. No podemos negar esto con la salida estúpida de creer que no hay pedo hoy en día porque el niño ya aprende el castellano sin pedos pues su jefa lo habla; porque en nuestro lenguaje primero se articulaba la forma en que expresábamos nuestras pulsiones, acorde a nuestras necesidades sociales –estructurales- se nos impuso una forma de descarga pulsional que es quizás donde se juegue la verdadera conquista, o al menos su parte más dolorosa, por eso la insistencia en volcarnos a las palabras que han hecho los mexicanos (como chido y todas esas), pues si damos con su parte más primitiva, se encuentra la lógica que nos conecte con las formaciones reales del inconciente mexicano. La forma en que se pueden empezar a trazar estos estudios tiene que ver con alivianar el castellano, para comenzar a derribar su estructura, y ésta se derriba si retomamos los elementos significantes que sólo utiliza el mexicano.


El inconciente de la modernidad estructurado como el lenguaje científico.

Hasta ahora no hemos hecho más que unir reflexiones más o menos entorno a un mismo tema, darle al alma elementos que la viajen con un sentido similar con una dirección, por otro lado, nuestras ideas han estado inspiradas en casi puro autor occidental, o profes de nuestros cursos pero que se formaron bajo esquemas occidentales, esto es, no decimos nada, pero nada nuevo; por último y sobre todo, hemos parado de sufrir, hemos pensado.[viii]

Cuando el saber se legitima y se vuelve propiedad privada, es decir, se crean las Universidades, también se legitima la forma en la que se tiene que pensar, se estandarizan conceptos y unidades del lenguaje, es decir, se amplifica el signo y se vuelve el oficial, el correcto. A nivel individual no podemos decir que nos llega tal cuál esta repercusión, sobre todo si tenemos en cuenta que hay diversas culturas dentro de un mismo sistema, digamos el sistema occidental; así que a primera vista no hay mucha repercusión en el niño, pero si podemos decir que las palabras autorizadas para que ronden en el lenguaje las autoriza la ciencia, no queremos hacer radicalismos y mandar el concepto, generador de cultura a la mierda, pero si estaría chido abrir el concepto científico, vaaa pero ¿cómo se abre? Seguimos sin intentar exagerar y cagarle al lector; más no podemos negar que la ciencia articula lo que se viene en el mercado, en la política y en las elites del saber; con esto no queremos reducir todo el alcance que logra el discurso científico, sabemos que alcanza más, mucho más sectores pero consideramos que con estos basta para dar cuenta de lo determinante que es. Simplemente, en lo económico, al determinar que productos son los que se van a vender, desarrollar la tecnología, ahí ya esta decidiendo como va ser el discurso, en un plano más clásico y concreto, podemos decir que los sujeto científicos sustentan el lenguaje que va ser utilizado para intercambiar información y por ende oficializan las palabras los conceptos que a la postre significarán la época. Nuestra elección misma de las palabras con las que nos enseñan a nombrar un sin número de objetos han pasado por la autorización de la ciencia; y no sólo eso, el prestigio que ha alcanzado el saber/discurso científico, pernea todo lo social, que esas palabras son las aceptadas, las políticamente correctas para nombrar algo, esto es, la ciencia nos determina como tienen que ser nuestras descargas pulsionales.

Ésta onda de las descargas a muchas les sonará exageradísimo y estarán tentados a dejar de leer; así que recurriremos a todo nuestro no saber foucaultiano para dar cuenta del porqué el discurso científico es el manda más; si uno revisa “el orden del discurso” del posestructuralista francés tan sólo en sus primeras hojas, se podrá dar cuenta como es que percibe la determinación del discurso en el sujeto para su constitución futura; la brillante y por cierto original y divertida técnica del estudioso galo, es unir este discurso determinador con el poder[ix]; así pues tenemos que la ciencia logra articular todos los discursos y agruparlos, digamos que cualquier saber sistémico tiene que pedirle permiso a la ciencia. Veamos a la ciencia como el eje madre que dice como va y en donde, pues tan sólo sus investigaciones científicas son las que dicen por donde va; ya hablando más bajo nuestras investigaciones y fundamentos subjetivos, consideramos que la objetividad de la ciencia no es más la subjetividad de la misma ciencia de lo que quieren que sea, más bien, como quieren que sea. Para dejar de chorear diremos que el lenguaje científico determina a la época en la medida que es la que autoriza a los demás discursos, no tanto porque en el caló cotidiano ronden términos científicos, más bien –como ya dijimos- porque estructuran saberes posteriores, digamos de un nivel inferior; pues no es nuestro interés decir como le llega a un individuo, pues recuerden que éste es un estudio cultural, del Freud cultural tan poco resignificado en estos tiempos de guerra y hambre, juaaaaa.

Por lo que nosotros apostamos es por rescatar y elevar, darle prestigio, al saber popular que encuentra su máxima expresión en la palabra; esas palabras tan devaluadas si se retoman, cada cultura podrá descargar a su manera, así entonces tendremos una descarga australiana, una peruana, una turca, una nigeriana, una holandesa, una vietnamita. Este patrón es casi respetado por las etnias que hablan lenguas milenarias y que no visualizan en la ciencia prestigio alguno[x], que se vas distorsionando en naciones donde se habla en su lengua natal pero que si se ha visto contaminado por una estructura científica (en estos países, supongamos Francia o Alemania, la migración se vuelve todavía más peligrosa pues se introducen palabras inmigrantes que influyen en la cultura, quizás no tengan ningún prestigio o repercusión por ahora, pero al entrar en el sistema social inevitablemente serán tomados en cuenta en algún punto y alterarán su orden, o ya lo andan haciendo).

Si se pone en contacto con las palabras provenientes de la creación popular, podemos situarnos en una mayor libertad de descarga, es decir, de expresión, ampliar las palabras, debrayar a la especie; librarse del discurso científico; pero no nos podemos quedar aquí, si se quiere tomar esto en serio y trastabillar a la historia, tenemos que hacer una lectura seria, y un estudio todavía más, retomando la lucha de la filosofía analítica –seguimos sin decir nada- de acabar con la ociosidad filosófica, sólo que nosotros hacerlo con el discurso científico. Lo que nos implicará una tarea exhaustiva y una distinción del discurso que al identificar sus lógicas inconcientes –casi seguro que se juegan en el terreno del poder- rebasar todo su momento, ridiculizar a los científicos y sus conceptos. Para poder alcanzar nuevas formas de lenguaje tendremos que estudiar las anteriores, cuando digo estudiar me refiero a un análisis serio; pues no podemos andar adelante sin desentrañar el pasado: para la descarga futura es necesario hacer la semiótica del lenguaje científico.


KEY WORDS “palabras llave: abra cadabra”.

la gran Tenochtitlán. Que linda es no?
Metodología. El gran principio generador, lo que hay que retomar de los autores, sobre todo de los occidentales, son sus aportaciones a nosotros como mexicanos.
occidente mal parido. La realidad mexicana y de muchos otros pueblos, a decir verdad, de la mayoría, pues olvidamos que hoy se nos enseña la cultura de los menos, las leyes de los menos y el pensamiento de los menos.
Votar. la alternativa de todos, que también es una importación[xi], es depositarle toda nuestra responsabilidad social, a los menos, que encima ya tienen una mafia para seguir con sus choros de que acá todo va a cambiar, pero no les conviene cambiar ni madres, porque ahí es cuando se les acaba el negocio, eso no es política, es una puta empresa.
lo hace de forma seria. Lo serio es algo que tenemos que aprender, si queremos salir del mal paso en el que estamos, trabajar en forma sería comprometerse con el cambio; más debemos de mantener nuestra informalidad irracional –para los europas- pues esa es la puritita mexicanidad, articular nuestra transracionalidad y por nuestra cuenta dar pie al destino. NO DEJEMOS DE BAILAR.
metapiscología azteca. Hacer y luego rehacer una teoría que sea nuestra, no importada, hecha por banda perteneciente a la cultura –es decir, también extranjeros- lanzo la intrépida. ¿Qué pasaría si armamos un psicoanálisis que parte no de la mitología griega –como el de Freud- sino de la mitología mesoamericana, pues al fin la griega es la que explica la cultura de freud, pero nuestro caso es más complejo, es una mezcla. ¿no que no hay trabajo ciencia social? Y hasta para los tan devaluados jungianos, revisemos los arquetipos mexicas. ¡ahhh verdad!
“el orden del discurso”. Que buena obra.



(…) luego de todo eso, es trastabillar a la historia; llevarla a su punto máximo donde se caiga y deje contar a cada quién las cosas, sus historias como las ven. Lo tranquilo de éste sueño es que no soñamos solos, cuando cerramos los ojos nos comunicamos, esencialmente nos decimos que estamos en todas partes.[xii]

Javier Avila es un escritor transmoderno, apóyalo, critica.
espiral.posmoderna@gmail.com


[i] Haciéndole el paro al Freud hasta con el título, ocultando por respeto a los ausentes que siguen conectando, “RESCATANDO A FREUD” será entonces en su versión auténtica.
[ii] Esta fenómeno no lo podemos achacar al fenómeno único de la obediencia occidental, en la necesidad de tener dioses y paradigmas para el sujeto moderno; debemos cuestionar más, ir más allá pues finalmente nuestra modernidad (México) no está constituida como tal, somos un híbrido, un intento de modernidad; un occidente mal parido y ésta posición debemos aprovecharla, explotarla. Entonces, nos encontramos con que el fenómeno de la obediencia en el caso cultural de México, corresponde a la dictadura priísta que armó unas curriculas de estudio donde sólo se nos enseña a memorizar, no se cuestiona, no se piensa; no sé si esto pueda ser ampliado todos los dispositivos escolares, será menester de cada cultura averiguarlo.
[iii] Entendemos su pedo simbiótico de no poderle fallar a su madre institución, que les dio el saber que los hace ser.
[iv] Todas las teorías que sustentan la invención de la racionalidad existen y no es mi intención buscarlas, será de el que quiera contestar o conocer; les pasamos el dato de alguno que hemos citado en casi todos nuestros trabajos. Dusell, Enrique es muy entretenido al trabajar estos temas, además que lo hace de forma seria, y se clava en lo latino.
[v] Consideramos que la aportación universal y por supuesto no estática es el inconciente, por consecuencia -y siguiendo a Olga Sabido-, la introyección; más será toda la onda ver como se configura éste inconciente, por ende, cómo y qué es lo que se introyecta.
[vi] Para el Pierce sería como el núcleo atómico de las relaciones interpersonales.
[vii] Una rama perfecta podría denominarse: Lingüística semiótica del albur, que es perfectamente financiada por las sesiones de 500 mangos que paga la oligarquía por un ratito de análisis.
[viii] LA PURA ENSEÑANZA PORTEÑA.
[ix] Si les interesó chido el tema, pues revisen la obra, ya les dije cuál, recuerden que aquí no tratamos de vender ningún saber; además que estaría chido que se hicieran algo de investigación.
[x] Hay comunidades sobre todo africanas, donde los cabecillas envían a sus hijos herederos al trono a estudiar a las europas, y cuando vuelven intenta imponer su saber científico, es decir, darle prestigio a ésta estructura. Cosa que no pasa con comunidades indígenas que no les interesa la ciencia, quizás no por sabiduría sino por desconocimiento.
[xi] Revísese “teoría de juegos”.
[xii] Un agradecimiento a todos nuestros profes que sin duda nos acercaron toda la información que tenemos; y sin duda a mis capos: Weber, Freud, Foucault, Dusell, el Che, y a huevo el lacan.

Monday, April 03, 2006

Apertura de la nueva versión del grupo de los miércoles

Queremos intentar un experimento para que no desaparezca el grupo. Abrimos este espacio para que cada quien, cuando pueda o quiera, entre y escriba cualquier cosa. El chiste es poner desde un trabajo que quieran comentarios, hasta un sueño o avisos de un reven. Sólo si todos entran y escriben, puede funcionar.